¿Por qué la caza es necesaria?

Por una parte, tal y como recuerda el informe de Deloitte, la caza mayor constituye una herramienta más dentro de la gestión ambiental. Ciertas especies de ungulados, como los ciervos y arruís, ayudan a paliar los efectos negativos de la desaparición de la ganadería tradicional en extensivo, mediante la ingesta de hierbas y alimentos que solían ser alimento para vacas, ovejas y cabras, contribuyendo así al mantenimiento de hábitats como la Dehesa y otros localizados en media y alta montaña, al tiempo que ayuda a prevenir incendios. A su vez, las piezas de caza mayor proporcionan alimento a aves carroñeras como los buitres.

En el caso de la caza menor, su gestión y conservación es imprescindible para que especies protegidas como águilas y linces puedan encontrar la alimentación que necesitan para su supervivencia.

Fragment de l’article de la Fundación Artemisan. Llegir més

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

2 − dos =