La caza como una garantía de salvaguarda medioambiental (IX): ¿protección excesiva vs. fauna?

Esto ha llevado a la aberración de que es delito matar cualquier animal que no sea especie de caza, sin diferenciar gorriones de otras especies y poniendo como única diferencia el que se estuviera incurriendo en el tipo del 334 o del 335. Si a ello le unimos que en la actualidad se ha experimentado la llegada de nuevas especies o la explosión poblacional de otras ya existentes, el resultado es una explosión poblacional de muy diversos predadores que ponen en peligro a las propias poblaciones cinegéticas, causando un peligrosísimo desequilibrio que afirmo que es un desastre ambiental, que si afectara a otras especies no cinegéticas, no me cabe duda de que ya habría sido denunciado por las asociaciones ecologistas.

Cazawonke, 25 de octubre de 2018

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